Proceso creativo una lucha constante contra el conformismo

En el diccionario podemos encontrar definiciones para cualquier palabra, incluyendo por supuesto el cliché de nuestro entorno, la creatividad…

Este maravilloso compendio del idioma lo define como: “La generación de nuevas ideas o conceptos, o de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos que habitualmente producen soluciones originales”.

Desde hace muchísimo tiempo se cree que no todas las personas son creativas, que dicha habilidad es como un don dado por los dioses a solo algunos escogidos y que esta no puede ser aprendida ni desarrollada mediante procesos de enseñanza, y en parte bajo mi opinión personal es cierto, ya que todos por naturaleza somos creativos solo por el simple hecho de ser seres humanos.

La diferencia entre el creativo exitoso que vive y sobrevive de esta aclamada habilidad es la observación y de esta subyace la crítica puesto que la rueda ya existía en la naturaleza, al igual que el fuego por poner ejemplos simples, pero es en la capacidad para tomar elementos existentes, mezclarlos y hasta mejorarlos para hacer de ellos algo funcional donde realmente está la creatividad útil y esta se debe a la mirada atenta de aquellos quienes vieron en algo tal vez simple, o para otros poco interesante el punto clave para desarrollar algo útil, llamativo e interesante.

El desarrollo de esta habilidad de observación debe por supuesto como cualquier otra habilidad ser acompañada por la disciplina, la constante tendencia a la mejora, una inconformidad con los que piensan que ya todo está hecho y pensado, grandes figuras de nuestra época  así lo pensaron, por ejemplo Steve Jobs dijo  “La innovación distingue entre los líderes y los seguidores, pero esto a muchos no les agrada ya que el estado de confort es algo que acompaña al ser humano, y por supuesto nuestro mundo no se escapa de esta realidad, el miedo a cambiar es uno de los mayores problemas que aqueja al creativo actual quien se ve suprimido por líderes de grupo, conformistas que no logran innovar su repertorio de ideas, que son seguidores de tendencias y no creadores de ellas.

En nuestro mundo debemos desarrollar siempre una única rutina aceptable, la del cambio, por utópico que pueda parecer  esta idea, el desarrollo de nuevas tendencias de mejora, el amor por lo que se hace, la lucha por hacerlo mejor, el agradecimiento por las oportunidades, el inconformismo frente a la mediocridad, y sobre todo la lucha por desarrollar plenamente nuestros espacios y lugares de trabajo para crecer con ellos, nos van a formar mejores creativos y personas.

A medida que pasa el tiempo los seres humanos vivimos pruebas que requieren de una capacidad de observación, crítica y creatividad para poder superarlas, pero al haberlas superado nos olvidamos de lo que nos llevó a lograrlo, en nuestra creatividad debemos siempre buscar la mezcla homogénea de ideas y conceptos que nos lleven siempre en el camino de la perfección, de esta manera podremos recordar siempre la solución a esos distintos problemas y desarrollaremos procesos creativos acordes a cada necesidad planteada.

“Cuando eres un carpintero haciendo una bonita cajonera no vas a usar un pedazo de madera contrachapada en la parte de atrás, aun cuando sabes que estará frente a una pared y por lo tanto nadie la verá. Sabes que está ahí y por eso terminas utilizando una pieza hermosa de madera en la parte trasera. Para poder dormir bien por las noches, la estética, la calidad tiene que llevarse a todos los aspectos del producto”.
Steve Jobs

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